Los espíritus y la selva: bailes y rituales en el noroccidente amazónico de Colombia

Máscara yukuna de madera de balso
Máscara Yukuna. Según Schultes, la cara amarilla representa el Sol. Para los Makuna, el pájaro bureru con las paletas redondas. Cuando son el forma de “L”, es el colibrí—mimi. Coleccionado por R.E. Schultes, Río Mirití-Paraná, Colombia. PM 53-47-30/7495

A inicios de los años 40, Richard Evans Schultes, profesor de botánica de la Universidad de Harvard, viajó por primera vez a Colombia con el fin de estudiar plantas medicinales y venenos. Su viaje fue el inicio de una larga relación con la selva tropical lluviosa amazónica colombiana, donde estudió plantas durante más de 12 años. En el Amazonas halló un tesoro de especies botánicas y muchas de sus publicaciones describieron plantas tropicales que hasta entonces eran desconocidas para la ciencia. Su contribución al conocimiento de la botánica de la selva amazónica colombiana es incomparable.

Además de ser botánico y un consumado fotógrafo, Schultes también fue un etnólogo autodidacta. Vivía fascinado por el uso que los indígenas le dan a las plantas alucinógenas, interés que fue más allá del aspecto meramente botánico. Estudió la bioquímica de aquellas plantas y penetró en el mundo del simbolismo y el chamanismo. Gracias a su interés en las culturas amazónicas y a su relación personal con diversos grupos indígenas de la región, el Museo Peabody conserva hoy una colección singular de máscaras de baile de la etnia yukuna y otros objetos de la cultura material de los barasana, taiwano, cubeo, tukano y makuna.

Esta exhibición en línea muestra parte de la colección etnográfica de Schultes y la presenta enmarcada dentro del contexto ritual que le da significado a las piezas. Aunque los viajes, obra y fotografías del profesor Schultes fueron bien documentados por él mismo y sus biógrafos, la colección etnográfica que le donó al Peabody es poco conocida. Esta es una oportunidad para presentar una parte de esta colección a las personas interesadas en las culturas del noroeste amazónico.

Una segunda colección etnográfica importante que guarda el Museo Peabody viene de los indígenas siona y kofán de la región del Putumayo en Colombia. Los objetos en esta colección fueron adquiridos mediante compra al conocido aventurero y escritor estadounidense Victor W. von Hagen, también durante la década de 1940—un período de intensas investigaciones antropológicas en Suramérica, particularmente en Colombia. 

Escritor fecundo, von Hagen viajó ampliamente y coleccionó muchos objetos en Colombia, Perú y Ecuador que luego vendió a algunos de los museos más importantes de los Estados Unidos. El Peabody cuenta con cerca de cien objetos etnográficos coleccionados por von Hagen entre los indígenas del Putumayo.

La selva tropical lluviosa amazónica de Colombia es el hogar de muchos grupos aborígenes. Durante miles de años, sus habitantes han establecido una relación íntima, informada y respetuosa con su medioambiente. Su supervivencia depende de ello. Su vida en ese mundo húmedo y verde durante tantos siglos les ha permitido acumular grandes conocimientos sobre el medio. El etnólogo Roberto Pineda Camacho define, con razón, a la selva tropical amazónica como un “continente interior”, no solo por su gran tamaño—cubre más de 7 millones de kilómetros cuadrados—sino también por el número y variedad de especies de plantas y animales que viven allí.

Con respecto a los grupos humanos, en la región amazónica colombiana hay 10 familias lingüísticas que representan más de 40 lenguas habladas y decenas de poblaciones nativas que viven en un patrón de asentamiento disperso, casi todas a lo largo de los ríos. Este es un patrón que viene de siglos atrás y que tiene su explicación en razones ambientales, de parentesco e históricas. En la selva, todo tiene un significado y una explicación. Por eso, los bailes, los rituales y los festines son importantes para recordar y reforzar la idea de que los humanos y la naturaleza deben coexistir y que los grupos sociales deben cooperar para sobrevivir. Pero hoy las cosas están cambiando rápidamente. Muchos lugares del noroeste amazónico están viviendo el impacto de la colonización occidental y el deterioro del medio ambiente. De hecho, las sociedades nativas no son inmunes a estos problemas, y las creencias y tradiciones que alguna vez les sirvieron para establecer una relación sostenible con la naturaleza también han sufrido mucho, tanto que en algunos casos se ha llegado a un punto de no retorno.

Los objetos en esta colección sirven para recordarnos que los rituales y tradiciones son importantes. Son elementos de integración social que sirven el propósito de reunir familias y grupos étnicos mediante el reconocimiento de un pasado histórico común, a pesar de que sus antiguas formas de vida hayan cambiado. Para nosotros, estos maravillosos objetos llenos de significado simbólico son un recordatorio de que las gentes que los fabricaron tuvieron, y tienen todavía, un modo extraordinario de ver el mundo—un mundo que tenemos que estudiar y comprender, si tan solo para hacernos personas mejores y culturalmente sensibles.